Casa Veranda

Casa Veranda se posa en el paisaje como un gran porche: una estructura ligera y abierta, más cercana a una sombra habitada que a una casa convencional.

Su ritmo de pilares ordena la relación con el entorno y se interrumpe en un punto preciso para dejar pasar un árbol existente. Esta pequeña discordancia organiza la veranda y convierte al árbol en parte de la arquitectura.

Con el tiempo, la vegetación irá ocupando la estructura y transformando su percepción con las estaciones.

Planos

Casa Veranda parte de la idea de construir una casa que, vista desde el paisaje, se perciba esencialmente como un gran porche. Una estructura abierta, profunda y sombreada que establece una relación directa con el clima, la vegetación y la topografía de Las Pajanosas.

La vivienda se sitúa entre los árboles existentes, ocupando los vacíos disponibles y evitando entender la parcela como un terreno vacío sobre el que imponer una geometría autónoma. El paisaje precede a la arquitectura y determina su posición. La casa se adapta a esa estructura previa y encuentra en ella su propia lógica.
Hacia el exterior, una veranda continua construye la imagen del proyecto. Su sucesión regular de pilares establece un ritmo preciso que, en un punto concreto, se interrumpe para dejar pasar un árbol. Esta anomalía deliberada introduce una nota discordante pero viva dentro del orden de la estructura. El árbol deja de ser un elemento situado junto a la casa para convertirse en parte de ella: el porche se organiza a su alrededor y la geometría acepta su presencia sin renunciar a su racionalidad.

La veranda funciona además como un espacio intermedio entre interior y paisaje. No pertenece completamente a ninguno de los dos. Protege del sol intenso del verano, permite habitar el exterior durante buena parte del año y construye diferentes grados de intimidad entre las habitaciones y el jardín. La sombra, más que el cerramiento, define el límite de la vivienda.

Esta condición cambiará inevitablemente con el tiempo. La vegetación irá creciendo y colonizando parcialmente la estructura. La arquitectura se plantea como un lienzo que acoge esa transformación.

La materialidad responde a la misma voluntad de sencillez. Pocos materiales, sistemas constructivos simples y una expresión directa de cómo cada elemento trabaja. La estructura, la cubierta y los espacios de sombra no se ocultan: son precisamente los elementos que construyen el carácter doméstico de la casa.

Créditos

Equipo: 
Kalibra Arquitectura (Simone Lorenzon y Valeria Polato) y Manuel Silva Zurita.